Si eres un entusiasta del cine palomitero, entonces seguramente disfrutes de las películas de acción que derrochan adrenalina. Si algo tienen en común estas películas en muchos de los casos, son escenas de coches que corren a alta velocidad y que acaban explotando y saliendo por los aires. Seguramente muchas veces te hayas preguntado acerca del coste de semejante destrozo o de como son capaces de estrellar un Ferrari sin llevarse las manos a la cabeza… la razón a todo esto, es que todo es mentira o mejor dicho, se encuentra perfectamente recreado por la tecnología para que realmente parezca que está sucediendo. Ahí nace el Mill blackbird.
Pese a que la mayoría de los efectos especiales son elaborados hoy en día por ordenador, todavía quedan muchos componentes mecánicos en la realización de los mismos y uno de los más importantes, es el que tiene que ver con el Blackbird, una especie de buggie desarrollado por la compañía de The Mill y que es capaz de transformarse en cualquier vehículo del mercado gracias a la tecnología 3D.
Este blackbird es uno de los recursos más empleados en Hollywood y es que estamos ante un buggie fuera de lo normal, que tiene la capacidad de convertirse en cualquier vehículo que podamos imaginar. Sin embargo, no es solo mediante un efecto 3D lo que se consigue el acabado final del coche deseado. Este Blackbird, se puede modificar gracias a su estructura tubular, por lo que podemos cambiarlo las ruedas, subir o bajar el chasis, hacerlo más ancho, largo, alto… en definitiva, podemos configurar el esqueleto del coche que deseemos para que luego mediante esta tecnología, lo transformemos en la gran pantalla en el modelo deseado sin que el espectador note el cambio.
La nueva moda en los rodajes de Hollywood, el Mill Blackbird
Sin duda, gracias a este nuevo invento revolucionario se ha abaratado de forma considerable el gasto de muchas producciones. Evidentemente es mucho más económico recrear un suceso que reproducirlo, sobre todo cuando hay coches de por medio. De hecho, cuanto más espectacular suele ser la carrera, es porque se emplean coches de alta gama por lo que ya no vamos a hablar de la destrucción de los mismos. Simplemente el mero hecho de contar con ellos ya supondría un desembolso bastante importante adicional al gasto de la propia secuencia que se rodaría.
Este coche robot es capaz de adaptarse a la perfección a cualquier tipo de modelo ya que se puede modificar tanto físicamente como electrónicamente y es que también oses pible programar la curva de velocidad del mismo, la caja de cambios o la suspensión, convirtiéndose en la esencia de un modelo real al que solo le falta la carrocería. Es como una especie de camaleón que se adapta a las exigencias del entorno y del guion en el momento más oportuno.
Imagenes en 360º
El buggie Mill blackbird en cuestión, cuenta con varias cámaras en HDR que le permiten capturar las imágenes en 360º y gracias a la tecnología en 3D se convierte en el automóvil que se quiera. Una tecnología bastante importante que se está empezando a utilizar en nuevos aspectos como la realidad virtual en donde los usuarios pueden empezar a sentirse como si estuvieran a bordo del coche de sus sueños, gracias a la sensación de realismo que supone ya que todo se encuentra recreado perfectamente a la medida exacta y las circunstancias del vehículo que se guste. Estamos seguros de que Hollywood va a sacar un buen rendimiento del Blackbird.
Conoce todos los detalles de este gran proyecto por parte de sus creadores en el vídeo oficial de su canal de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=OnBC5bwV5y0